miércoles, 2 de julio de 2008

El porqué de este blog



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Hace unos días leí que se había producido una reunión en alguna institución para discutir acerca del arte contemporáneo. Mi sorpresa fue que en la noticia se ennumeraban los participantes en dicho encuentro y no había presente ningún artista.

Esto es un ejemplo paradigmático de lo que está ocurriendo en el mundo, donde la voz de los artistas ha sido usurpada y secuestrada por unos 'gestores de arte' que han relegado a los creadores a un papel de simples proveedores de cultura. Convirtiéndose dichos gestores, a su vez, en los que deciden lo que debe llegar al público y lo que no.

No se entiende qué autoridad poseen y quién se la ha otorgado. Esto lo hacen a través de los comisariados, de las direcciones de las instituciones, etc. privando al público de la posibilidad de juzgar por sí mismos y a los artistas de los vehículos necesarios para divulgar su obra. Los artistas relegados son humillantemente dirigidos, so pena de descarte y silenciamiento, a responder a los montajes de estos personajes que, repito, no sé quién les ha otorgado tal autoridad y en base a qué.

Hace unos años, se quejaba Leo Castelli, afamado galerista de Nueva York, de que los pudientes coleccionistas de arte le habían arrebatado a los galeristas la potestad de decidir cuál era el arte del momento mediante su poder para comprar y vender la obra de artistas, subiendo y bajando su cotización al capricho de sus filias y fobias no muy ilustradas. Otro fenómeno pernicioso para la correcta apreciación crítica del trabajo de los creadores.

El poder del dinero y el alto precio de los cuadros responden más a fenómenos de marketing que a razones de valor real de la obra.

Debemos plantearnos, creadores y público interesado, la manera de sortear estas anómalas y banalizantes circunstancias para impedir que el arte contemporáneo sufra una decadencia que no se justifica por la pobreza creativa, sino por el secuestro del conocimiento del trabajo de los artistas.

Luchamos contra las academias por su poder dictatorial y, como demuestra la historia, mutilante por la mentalidad funcionarial y no creativa de los popes de la academia. Aunque éstos, al menos

entendían de arte.
Hoy padecemos una academia cuyos representantes, anteriormente descritos, practican el mismo poder sobre lo que es y no es arte, pero además lo hacen sin declararse 'académicos', sino por el contrario 'vanguardistas' al capricho y banalización de una actividad como es la creación, patrimonio cultural de una época y de sus pueblos.

Y tú ¿qué opinas?

2 comentarios:

tanci dijo...

No siendo conocedora de arte en absoluto pero teniendo una cierta sensibilidad por captar el acto creativo y la creatividad en manos del autor y su comunicación hacia los demás, me es difícil opinar de una manera profunda a su pregunta. El texto de apertura de su blog me obliga a estar más atenta a este mundo y descubrir, tal vez, otro que yo desconozco.
Sin embargo me quedo con esta parte de su comentario y es la que sigue:” El poder del dinero y el alto precio de los cuadros responden más a fenómenos de marketing que a razones de valor real de la obra”
Entonces me hago dos preguntas, la primera se refiere a ¿ quién o quienes pueden decidir por mi lo que me llega o no al alma en cuanto al descubrimiento de una obra de arte?.La segunda pregunta me la hago personalmente y digo ; siendo el poder y el alto precio los que le dan valor a una obra de arte ¿ se podrían rebajar los precios de las obras de tal manera que el autor o creador pudiera vivir de su hermosos trabajo?.
Estimado Sr. Santana, espero que no siendo conocedora de arte y no habiendo podido profundizar en este tema, no le sea inoportuna mi opinión.
Atentamente: Una que simplemente le gusta el arte.

Néstor Santana dijo...

Hola Tanci: el próximo post va en respuesta a tus preguntas. Un abrazo. Néstor